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2026, año definitivo para la Inteligencia Artificial

29/12/2025 - Artículos

Si a nivel generalista, 2024 fue el año del descubrimiento de la IA y 2025 el año de su explosión, creo que 2026 va a ser el año definitivo para la Inteligencia Artificial. Para bien o para mal, éste va a ser el año en el que esta tecnología se consolide como lo que se le presupone que es, o se quede en un servicio más que tenemos a nuestra disposición, al menos durante unos años.

En 2025 hemos vivido una locura tecnológica sin precedentes con la Inteligencia Artificial. Nula estandarización y demasiados servicios y modelos que un día eran revolucionarios y al día siguiente ya ni te acordabas de ellos porque habían salido otras cuatro cosas mucho más revolucionarias.

El boom de la IA ya ha pasado, y lo ha hecho con fracasos estrepitosos por confiar demasiado en una tecnología aún en pañales para muchas de las cosas que se han querido hacer con ella, ideas revolucionarias que quedaron en nada y sobre todo, un FOMO brutal que ha llenado el año de claroscuros que tendrán que despejarse a lo largo de 2026.

El empeño por meter la Inteligencia Artificial hasta en la sopa ha creado más rechazo que otra cosa. Televisiones con IA, móviles con IA, sistemas operativos con IA, navegadores con IA... IA, IA, IA... ¡Basta!
Este empeño, sumado a una evolución constante (y quizá demasiado acelerada), hace que haya un exceso de información, de avances, de noticias, de aplicaciones... Un exceso de todo que hace que no de tiempo, no sólo de disfrutar de las evoluciones, ¡Es que no da tiempo ni de llegar a conocerlas!

Esto implica que además no haya una estandarización en el mercado, lo cual a mi al menos es de las cosas que más me preocupan. Aprendes a usar tal o cual herramienta, desarrollas para un modelo y mañana salen otros 5 que dejan obsoletas, no sólo la herramienta que has aprendido a manejar, si no todas las que conocías antes y hace que tus desarrollos parezcan cosas del pasado, cuando apenas tienen semanas.

Para las empresas, esto significa no tener tiempo para realizar implantaciones tecnológicas serias sin miedo a quedarse obsoletos no digo en meses, si no en semanas.

Para el profesional, le supone un desgaste tremendo al tener que estar formándose a diario, muchas veces con cosas que sabe que en cuestión de días ya van a caer en el olvido.

Google, OpenAI y compañía están haciendo una cosa muy bien: enfocarse mucho en el usuario de a pie, ofreciéndole mejoras sobre un ecosistema que ya conoce. Esto hace que la IA, para el común de los mortales, tenga una curva de aprendizaje en cuanto a su uso muy llevadera, pero a nivel profesional, me recuerda a la época en la que salían frameworks de JavaScript como si fueran churros, sólo que multiplicado por 1000... Una locura.

Y todo esto, con unas crisis derivadas de la Inteligencia Artificial tremendamente grandes en el horizonte. Burbujas tecnológicas a punto de explotar, crisis por la falta de posibilidades para hacerse con hardware, dependencia de servicios de terceros con precios sobre servicios muy complicados de pagar, y un gasto de recursos energéticos que ya está empezando a poner en pie de guerra a diversos sectores, hacen que, bajo mi punto de vista, 2026 vaya a ser, probablemente, el año más determinante en esta temprana historia de la IA.

Este año que entra tiene que ser el año en el que las empresas comiencen (de una forma seria) a implantar IA en sus flujos de trabajo reales. Tras años de experimentación, la tecnología, aunque no esté estandarizada, ya cuenta con la potencia suficiente (o debería contar) para ser implementada en flujos reales. El tiempo de pedirle resúmenes de reuniones y redacciones de correos electrónicos ya pasó. Si después de este tiempo no se logra un uso real y confiable de agentes y una sólida automatización de tareas simples, la burbuja puede pinchar.

El común de los mortales no paga las cuotas de acceso a modelos y servicios de los que hace un uso ocasional, y si las empresas no comienzan a ver un ROI real a lo largo del año, la burbuja explotará y se puede llevar por delante a más de un gigante de los que hoy tenemos como intocables.

A esto hay que sumar las ingentes demandas por infracción de copyright y leyes de regulación sobre esta tecnología, que hacen que las empresas de Inteligencia Artificial vayan a pasar algún mal trago a lo largo del año, y se creen desigualdades entre países en función de sus propias legislaciones.

Y hay que sumar además el hartazgo palpable por parte del público general del que hablaba antes. Mal vamos si a los que nos apasiona la tecnología tenemos una saturación mental tremenda y al común de los mortales, el contenido generado con IA le está empezando a causar rechazo. Claros ejemplos son los mensajes negativos hacia la campaña de navidad de empresas como Coca-Cola o McDonald's, quien ha tenido que retirar un anuncio en Países Bajos por las tremendas críticas que ha recibido por el uso de Inteligencia Artificial.

La excesiva cantidad de contenido basura y de poca calidad generado este año con Inteligencia Artificial, ha hecho que el usuario de a pie mire con rechazo y menosprecio este tipo de contenidos. Y si el usuario de a pie lo rechaza o menosprecia, las empresas no lo utilizarán. Y si las empresas no lo utilizan... Nuevo riesgo de pinchazo.

En definitiva, 2026 va a ser el año en el que veremos si la IA se queda como un servicio más que tenemos a nuestra disposición o si realmente va a tener el calado que se le presupone en un plazo de años. No me cabe la menor duda de que el futuro va a estar completamente dominado por esta tecnología. Lo que no tengo tan claro es si hablamos de un futuro cercano o de un futuro algo más lejano del que pensábamos a comienzos de 2025...

¿Tú qué opinas? ¿Pinchará la burbuja? ¿Tendremos por fin un poco de estandarización? ¿Viviremos otro año como este 2025? ¡Escríbeme en LinkedIn y dame tu opinión, estaré encantado de leerla!